martes, 2 de julio de 2013

Cuando murió el cien cabezas

Borges se refiere al cien cabezas como un monstruo creado por el karma acumulado de un brahmán que insultaba a otros monjes llamándolos 'cabeza de mono', 'cabeza de perro' o de cualquier otro animal. Al reencarnar el monge, lo hizo en un pez con todas las cabezas con las que insultaba. En algún momento, unos pescadores lo sacaron a la orilla y Budha, que pasaba por ahí, le preguntó si era Kapila. El monstruo dijo que sí y murió.
La vida del cien cabezas seguro sería un caos tratando de conciliar tantas naturalezas contrapuestas, luchando para satisfacer las necesidades disímiles de cada una, mientras que talvez entre ellas, de cuando en cuando, quisieran matarse. Todo eso unido a la existencia, ante todo, como pez. No sé que tanto sumaría esto al conflicto entre las cabezas, pero ya que el cuerpo tenía también una naturaleza distinta, ninguna cabeza podría satisfacerse a cabalidad nunca. El cien cabezas era muchos, y el conflicto permanente.
Si el cien cabezas muere cuando Budha le pregunta por su identidad anterior, es porque ello lo lleva a recordar la unicidad que se le había diluído entre tantas cabezas. Es ese el momento en el que vislumbra la única salidad a todos sus problemas. Si en vida era muchos porque era muchas cabezas, en la muerte sería un único cuerpo inerte.

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